miércoles, 9 de marzo de 2011

66. Nena, ya vas a ver qué bien en el campamento al que te he apuntado.

The Treepee Company
Yo he sido una niña de campamento. Y los niños de campamento somos una raza superior sólo justo por debajo de los niños internos. Si te parece osado decir esto, es que tú no has sido niño de campamento. Un niño de campamento evoluciona rápido, se adapta al medio, sobrevive a base de pan duro y sabe cómo esquivar casi cualquier tipo de humillación. No se engañen. Los campamentos son a los niños lo que la mili a los adultos: una putada que te curte a base de bien. Y yo he sido una niña de campamento porque mi madre me mandó todos los veranos desde los 9 años a uno. Ella lo llamaba sus vacaciones, “por fin que ya era hora de tener un ratito para mí”. Yo lo llamaba “mi castigo por ser una niña tan revoltosa”. Y hacía propósito de enmienda de ser más buena para no acabar otra allí. Nunca funcionó.
- Nena, ya vas a ver qué bien en el campamento al que te he apuntado.
- Pero yo no quiero ir…
- Pero yo si quiero que vayas, además, que vas a hacer muchos amiguitos.
- Yo ya tengo amigos.
- Pues te haces más, que siempre vienen bien en la vida. Además que se vas a aprender un montón de cosas nuevas. Y nena, que no me tengan que llamar para traerte a casa, que te mando interna.

Primer campamento, 9 años:
Unas colonias con, calculo, otros 300 niños más. En un pueblo de Gipuzkoa en el que no paró de llover en 15 días, con lo que estuve conviviendo con una jauría dentro de un patio interior. Creo que perdí capacidad auditiva. Aprendí a tirar comida desde la ventana con una puntería que ya quisieran los GEOS. Adelgacé 7 kilos. Descubrí que los niños que sufrían lo que se llamaba “mamitis” (es decir, los que no paraban de llorar) reciben peor trato de los otros niños. Pasé de la mamitis. Sobreviví.
Segundo campamento, 10 años:
Colonias también. Con uniforme: pantaloneta y camiseta. Otros 300 niños. Cada uno tenía un número. El mío era el 112. Así que cuando había colada, los monitores cogían un enorme carro de ropa y comenzaban:
- Bragas del 97, calzoncillos del 15, camiseta del 23- y los niños iban a por ellas- bragas del 112… , a ver 112, bragas rosas con puntillas, ¿112…?
Aprendí que hay niñas con 10 años que descubren que es mejor lavarse las bragas por la noche y nunca salir a recoger aquel despropósito públicamente. Perdí 5 kilos y 7 bragas.
Tercer campamento, 11 años:
En tiendas de campaña. En plan salvaje. Aprendí que los niños gordos no pueden subir en tirolina, que los gamusinos son mentira (eso sí después de sufrir la humillación), que en los campings hay supermercado y que una niña puede sobrevivir a base de leche condesada 15 días. Perdí 6 kilos, el saco de dormir y un pijama. “Que no entiendo nena cómo lo haces, ¿pero dónde has dormido?”.
Cuarto campamento, 12 años:
Era un campamento de marchas en Jaca. Aprendí que el agua da flato, que en cambio existen unos simpáticos monitores que te dan un limón para chupar y que no tengas sed mientras andas 10 kilómetros. Aprendí que los limones no quitan la sed y tampoco el flato. Y que jugar a la gallinita ciega cerca de un luming gas es una idea nefasta. Pero sobre todo aprendí a suplicar que no llamaran a mi madre. Sobreviví.
Quinto campamento, 13 años:
En inglés. Aprendí de todo menos inglés: cómo cazar murciélagos, a pintar moscas, a colgarle latas a los gatos del rabo, y sobre todo, que ya era una Senior de los campamentos con un ingente cantidad de leche condesada preparada, y que los niños con 13 años no saben la diferencia entre un golpecito y partirte una pierna. Perdí 4 kilos.
Sexto y último, 14 años:
Con una familia inglesa en la costa, con otras 5 niñas. Aprendí algo de inglés, que los chupitos de tequila están más ricos que la leche condesada, que no hay nada como un amor de verano valenciano, que puedes escaparte de una casa saltando desde un segundo y no partirte nada, que la playa a las 4 de la madrugada es mucho mejor, que fuera de casa te puedes pintar como una pilingui, y que el mundo del campamento había mejorado considerablemente. Mi madre aprendió que se habían acabado los campamentos para siempre.

Consecuencias del consejo:
Todo tipo de gritos e improperios a costa de todo lo que perdí en los campamentos: zapatos, linternas, pantalones, mochilas, una uña del pie, y sobre todo, los kilos. Según me recogían íbamos directos al pediatra a hacer una revisión completa.
También aprendí que a mi madre sus vacaciones de mí no le servían para mucho.
Admiración total por las niñas internas de mi colegio, supervivientes natas.
Cierto empacho de leche condensada que me dura hasta la actualidad.

Excepciones para utilizarlo:
Ya veremos, porque como seáis los típicos blandos con mamitis, no sobreviviréis. Os lo digo yo. Prometo no mandaros con ropa interior vergonzosa y daros dinero para leche condensada, por si acaso. Pero futuros hijos míos: yo he hecho rappel, espiritismo en una tienda de campaña a las 3 de la madrugada, sé orientarme con una brújula, hacer un vivak, quitarle el aguijón a una abeja, y bueno, algo de inglés. Así que ya os puede parecer divertido porque estáis jodidos. Eso sí, a los 13 años, se acabó lo que se daba. Eso también lo he aprendido.

47 comentarios:

  1. Ja, ja, seguro que eres de mi zona porque dices 'pantaloneta'. Aquí en Madrid se parten de risa cuando lo digo.

    Yo también llevo unos cuantos campamentos / colonias a mis espaldas y creo que no se metían más conmigo porque era un alma cándida.

    Mis consecuencias: aprendí a comer alubia verde a palo seco (en casa sólo la comía machacada con patata y mahonesa) y, por extensión, cualquier cosa comestible que me pille a mano, porque después de una marcha de 12 km... A corto plazo, unos kilos menos, pero a largo plazo es al revés... pues eso, que todo lo que me pongan en un plato p'adentro (ains, yo que era un pajarillo)

    ResponderEliminar
  2. Jjajaja, yo fuí niña de campamento hasta los 17! Y comparto contigo el empacho de leche condensada, no la he vuelto a probar. Ni eso, ni el magro de cerdo... Mis consecuencias son infinidad de cicatrices, y conocimientos la mar de absurdos como saber hacer nudos, o montar una ducha con un andamio y un par de dobletechos... Pero eso nos da la oportunidad de tener nuestras propias historias de "abuela cebolleta" :-)

    ResponderEliminar
  3. jajaja, si es que anda que no te curten... No tenía ni idea de que no se dice pantaloneta... Creí que era universal

    ResponderEliminar
  4. ¿Tu campamento de los 9 años fue en Fuenterrabía?

    ResponderEliminar
  5. Sip...Y tu anónimo? no me digas qué me conoces? NO me digas que sabes que soy la niñña 112!

    ResponderEliminar
  6. Tranquila.... No te conozco (aunque me gustaría), pero siendo del norte, las colonias en Fuenterrabía estaban aseguradas... Yo fui con 8 años, creo, y sólo recuerdo las falditas de flores...

    ResponderEliminar
  7. Si que nos juntamos gente de la misma zona por estos lares... Mi hermana fue "victima" de las colonias de Fuenterrabia y volvio traumatizada para toda la vida. Conmigo lo intentaron de otro modo, con los campamentos del pueblo...Yo fui de campamento desde los 10 años hasta los 25, pero si, a los 18 me hice monitora. Primero a tienda de campaña y despues a albergues y la verdad es que hay historias para escribir un libro

    ResponderEliminar
  8. Yo tb fui de campamento todos los años desde los 9 HASTA LOS 16!!! y muchos veranos a dos campamentos, la mayoría a esos de tienda de campaña, con monitores que se perdían por el monte y mochilas que pesaban un quintal... aún me acuerdo del día de la supervivencia suponía en dormir sólo por el monte (14 años o así), hacerte tu propia cabaña y no tener ningún contacto humanoide... sí que curte sí... una vez nos hicieron subir un monte con una SANDIA en la mochila...a ver quién lo supera
    Mis recuerdos son muy buenos y sí que repetiría!
    Oye demasiados datos ya para que tu madre no se de por aludida ya!!!!!

    ResponderEliminar
  9. Yo era diferente, iba a unos campamentos guays y me volví una yonki de los mismos. Eran mi regalo de cumpleaños...

    ResponderEliminar
  10. joo, que suerte, yo nunca fui a un campamento porque mi madre decia que en los campamentos o abusaban de los niños o se ahogaban en el pantano (por una noticia que saldria en la tele, y a ella se le quedó, y claro, ya en todos los campamentos del mundo entero abusaban de todos los niños y en todos los pantanos se ahogaban niños) y eso que todos los veranos pataleaba por ir a uno...y claro, eso me traumatizó, porque ahora mi hijo (9 años) me esta pidiendo ir, y yo me cago de que le pase algo, y oir gritar a mi madre: "si ya lo decia yoooo, los campamentos no traen nada buenoooo"

    ResponderEliminar
  11. En Cuba la versión de los campamentos españoles era la "escuela al campo" un lugar donde trabajabas durante un mínimo de 45 días. Yo fui una sola vez, y pasé cuatro meses largos, no veía el día de la salida, aunque también tuvo sus momentos buenos, lástima que fueran tan escasos.

    ResponderEliminar
  12. yo nunca fui de campamento (mi madre como la de Bea, dos comentarios más arriba) y creo que fue lo mejor que me puedo pasar: tengo una madre drama cuya mayor afición es el teléfono "llámame nada más llegar, que si no me llamas ya sabes que no vivo" (eso en la época en la que no existían los móviles era muy muy estresante) "llámame todos los días, por lo menos dos veces, que si no me llamas ya sabes que no vivo" ...¿te imaginas ser la niña del campamento que toooodos los días tiene que buscar una cabina no una, si no dos veces!! para llamar a su mamá?
    apuf apuf...mejor no haber ido!
    :))
    Ah! como ya te habrás imaginado...he desarrollado una intensa fobia al teléfono

    ResponderEliminar
  13. Yo lo que sé es que mis hijos no van a oler un campamento hasta los 18 o hasta que ellos mismos me lo pidan insistentemente. Porque yo también soy una superviviente y no le deseo la experiencia ni a mi peor enemigo.
    Buenísisma la entrada , como todas.

    ResponderEliminar
  14. Pues yo siempre quise ir a un campamento y nunca me llevaron.
    Mi madre no deseaba descansar de mi, y mucho menos que aprendiera lo que alli se aprendia....vaya por dios..una frustrada del campamento toda mi vida. Pero bueno, los campamentos al final son para los crios de ciudad que si no de otro modo no tendrian contacto alguno con la naturaleza!

    ResponderEliminar
  15. Yo también he sido una niña de campamento. Y guardo grandes recuerdos, como cuando nos levantamos un día y estábamos rodeados de vacas pastando (que parece que no, pero cuando tienes 8 años impresionan mucho cuando te las encuentras metiendo la cabeza en la tienda. O cuando mi madre ("Nena, no quiero que pases hambre en el camino") me metió unos plátanos en la mochila y no los descubrimos hasta 15 días después. O cuando te entran ganas de ir al baño de madrugada, con lo aficionados que son todos a contar historias de psicópatas asesinos... ¡qué recuerdos!

    ResponderEliminar
  16. Acabo de descubrir tu blog y me encanta!! (no tengo hijos, y por ahora no siguen sin tocarme, tengo 21... pero voy a cuidar a un bebé en breves como canguro y estoy informándome al máximo! pq es la primera vez que tengo un niño tan peque!)

    En cuanto a lo de los campamentos... desde los 6 hasta los 17, entremedias me convertí en esa raza superior que son los internos y al final también me hice monitora: aprendí vela (al final obligué a mi madre a apuntarme a un club), algo de inglés, a hacer trampas, usar brújula, a esquiar, a hacer rapel, puenting, senderismo, badeo, kayak, piragüismo, windsurf, a escaparme, mentir, aprender a comer y muchas cosas más! Recomiendo los campamentos al 100%! (los internados solo al 50 jajaja)

    Siento el megapost, pero me tocaste la fribra sensible jejejeje... :)

    ResponderEliminar
  17. Buenísimo post como siempre...Genial!!

    ResponderEliminar
  18. Mis padres nunca me dejaron ir, mi marido se crió en un internado, mis hijas los provaron a los nueve años y han ido hasta los 18 se me han hecho monitoras y voluntarias de no sé cuantas cosas dicen que es lo mejor que las ha pasado!! a mi me hubiera gustado provarlo.

    ResponderEliminar
  19. tres años evitandolos con un monton de destacas y justo cuando sientes la importancia de no perderte el siguiente te mandan a aprender un idioma que no te importa. ¿porque era todo tan dificil? Mi madre continua sin querer responderme, seguramente ella tampoco lo entiende, pero curiosamente se rie.... y muy agusto.

    ResponderEliminar
  20. Vale, yo era un especimen raro... gracias a los campamentos llegué a desarrollar la extraña capacidad de controlar a los virus de los alrededores: era llegar a los obligados campamentos (qué me importaba a mí hacer nudos, usar una brújula o aprender morse??) y pillar una gripe de campeonato... y ¡hala, para casa! Con mocos y fiebre, pero salvada.
    Luego me debieron calar y me mandaron lejos a que aprendiera idiomas (que digo yo que el francés de al lado de la frontera debe ser tan bueno como el del norte, no? Pues no)
    Y hasta los 20 que me fui de erasmus, no le cogí el gusto a eso de 'las colonias' como se llaman por aquí... ;)

    ResponderEliminar
  21. Jajaja, que de recuerdos. Interna con las monjas y de campamento, algunos por casualidad, otros porque no me quedaba otra y otros por devoción como monitora y para putear y saber mas que vosotros ;).

    ResponderEliminar
  22. Ay, ¡¡¡me vas a hacer sentir culpable!!! Yo nunca fui de campamentos, pero ahora sí que mando a mis hijos. Están apuntados a los boy-scouts, con sus camisas, sus fulards, y sus mochilas de 10 toneladas.
    Me apunto lo de no ponerles bragas cursis y lo de la leche condensada (yo de momento sólo les he dado galletas en tuppers, para que no se rompan)

    ResponderEliminar
  23. Ay Inma que a mi me pasa lo mismo!!!! Que yo no fui nunca de campamentos y este año voy a mandar a los mios 15 dias!!! Pobrecitos...
    Pero es que yo "necesito un ratito para mi", nena, esta vez tengo que darle la razón a tu madre...

    ResponderEliminar
  24. Yo también fui a campamento de verano, a los 10-11 y 12. No perdí muchas cosas, aunque el primer año con una amiga pusimos las bragas a secar en lo lavabos de las chicas y al día siguiente desayunando nos vinieron los niños a preguntar si las bragas de su lavabo eran nuestras... algún graciosillo las cambió de lugar. Les debieron de gustar mucho mis braguitas, porque salí mis campamento.
    Aunque yo opino que fue más porque era yo muy bestia, todas las niñas eran muy finas y yo detrás de mis hermanos y primos iba ya bien enseñada.
    Los dos siguientes años, ni mis ni nada, que me tardaron demasiado en crecer las tetas, y no tenia éxito con los de 11 y 12 años...

    ResponderEliminar
  25. yo quería ir de campamentos, de colonias, de lo que fuera... pero nunca me enviaron snif snif ...

    pero es que ni al "esplai"... cómo le llamáis en castellano? grupo de recreo? se reunen los sábados por la tarde y cantan canciones kumba y van de excursión...

    también quería quedarme interna (demasiados libros de Enid Blyton, pordios) y tampoco

    mi familia era "normal" y yo era una niña buenita, pero quería vivir aventuras, dormir fuera de casa, yoquesé... pero no, como en casa nada!

    mis hijos todavía son un poco pequeños (8 y 5) pero el trabajo que tengo para que se vayan de colonias con el cole un par de noches... ni campamentos, ni esplai... pegados a mi :-)

    ResponderEliminar
  26. Ais, por diosssss, ¡qué risa!. Yo sí que soy una superviviente! A mi hermano y a mí nos mandaron con seis años y bajo la consigna de mentir sobre nuestra edad y jurar que teníamos siete. De regalo me cortaron el pelo casi al rape para que no cogiera piojos. Me acuerdo de las aventuras y me meo de la risa!!!

    ResponderEliminar
  27. Este ha sido geniaaaalll. Fui nina y luego monitora y fueron los mejores momentos de mi vida. Ainssss, los gamusinos, si yo te contara juas jua juas

    ResponderEliminar
  28. mi hijo de 5 años ya podrá ir de campamento este verano????? o están prohibido tan pequeños???

    jajaja lo pregutno en serio!!! necesito saber la edad de corte.

    qué envidia, yo nunca fui a uno... creo que por dos motivos fundamentales, porque mi madre nunca quería descansar de mí y poruqe soy de Mallorca y me pasaba los veranos metida en el mar. Ahora loq ue quiero es volver a meterme en el mar solita, sin mis hijos colgando... y para eso es absolutamente necesario que se vayan de campamento ;-P

    qué grande es este blog!

    Lula P.

    ResponderEliminar
  29. Yo tambien fui de campamento.. siendo hija única me vino fenomenal para espabilar y aprender mogollón de cosas.. la verdad que yo creo que es una experiencia muy buena. te inicia en la selva que es la sociedad

    ResponderEliminar
  30. Yo también digo pantaloneta, :)

    A mí me mandaron de campamento entre los 12 y los 15 y aún no me explico como mi madre me dejó repetir porque en el primero al que fui me partí un hueso de cada brazo y acabé pasando el campamento y el resto del verano con los dos brazos escayolados.

    Lo peor es que los monitores no quisieron llamar a mi madre para que me viniera a buscar porque el día anterior a que me diera el hostión había tenido que venir a recoger a mi hermana que tenía unas anginas de caballo y 40º de fiebre. O_O

    ResponderEliminar
  31. Yo fui de niña y luego de monitor...éramos como una secta!! De los mejores momentos de mi vida...este verano fue el 25aniversario de la formación!! Que mayores nos hacemos...Si mis hijos no quieren ir, me pongo las chirucas y me voy yo!!

    ResponderEliminar
  32. QUÉ RISA ¡¡ y qué real ¡¡ yo volvía hecha un fideo después de cada quincena de campamentos. Y mis padres totalmente ignorantes del nivel de supervivencia que adquiría yo cada verano. Si que curten si ...
    Muy buena la entrada

    Clara

    ResponderEliminar
  33. Jo... yo quería ir de campamento y mi madre no me dejó nunca, me decía que acampara en el jardín :(
    Creo que yo también enviaré a mis futuros hijos de campamento si les veo algo de ñoñería, y si son salvajes también! para que vuelvan cansados y se porten mejor, jaja.

    Besos!

    ResponderEliminar
  34. totalmente niña-campamento. No he comentado nunca pero me estoy leyendo los drama consejos en trance (TODOS los he sufrido jajaja) Ya ha llovido,pero me acuerdo bien, desde los 12 fui boy-scout baden powell, recuerdo algun nudo, he dormido en los sitios mas absurdos, he pasado un frio de cojones... caminatas de 20 km con mochila y tienda "las misiones" las llamaban...Lo peor sin duda ninguna eran las nauseabundas letrinas. Lo bueno es mayor en el balance, pero... cuando empezaron los viajes para aprender ingles en familia de acogida molaba mas, al menos para mi. un saludo :)

    ResponderEliminar
  35. nena, yo hubiese matado por unas bragas con puntilla. mi madre me hizo ir al primer campamento con bragas DE PAPEL si, lo has leído bien, DE PAPEL,(en su momento parecieron algo super moderno) para no tener que guardar una semana las bragas sucias. han pasado 20 años y aun llevo ese sambenito colgando. enhorabuena por el post.

    ResponderEliminar
  36. Las bragas de papel eran muy prácticas. Yo las utilizaba cuando iba de vacaciones. Y creo que también se las di a mi hija uhmmmmm ¿será ella el anónimo de arriba?

    ResponderEliminar
  37. las bragas de papel te hacen parecer un rugrat (aka bebés con pañales de cemento armado). eso es para quitar la custodia, como mínimo. fue a los 6 años y desde entonces no he vuelto a dejar que me haga la maleta!

    y no lola, no soy tu hija ;) mi madre, dramamá orgullosa de serlo "no se mete en el interné, que eso es para perder el tiempo"

    ResponderEliminar
  38. Juas! que bueno!! yo también soy niña de colònias y campamentos, y debió gustarme porque luego fuí monitora muchos años...
    Recuerdo los campamentos del cole. Nos llevaban a Silos, en Burgos, 500 tiendas de campaña, 2000 crios locos tos revueltos con las hormonas desorbitadas!! pa verlo!!
    Ya más mayorcita iba a Bengalbón... todo un mundo también... muy kumba, todo el dia con actividades y cantando... la verdad es que tengo un buen recuerdo...

    ResponderEliminar
  39. Yo también fui una niña de campamento! perdí bragas, toallas, camisetas...sufrí allí mis primeros dolores menstruales ( un horror! ), le pillé asco de por vida al cola cao y me ortigué el culo meando de campo!
    Pero volvería atrás sin duda ;)

    ResponderEliminar
  40. Nosotros tenemos un grupo en Facebook, de la gente que ibamos al campamento: Gente de Silos, si donde fue Iol-Iratxe. Así que como imaginarás disfrutamos mucho de ellos, pero también nos ha pasado de todo y nos hemos reido con esta entrada de tu blog. El problema ahora es que nuestros hijos no quieren ir ...

    ResponderEliminar
  41. En los campamentos de Hondarribia y Zudaire el uniforme era una faldita de cuadros dos polos una pantaloneta y unas zapatillas de lona

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola yo tambien soy una chica que fue muchos años a ese campamento,pero en los años que he ido yo podiamos ir con la ropa que queriamos.

      Eliminar
  42. ¡Qué bueno lo de pantaloneta! ¡Te delata totalmente sobre tu origen! Yo también lo digo y mi marido, que es de Madrid, se descojona con la palabra. Eso y corroncho, que le encanta. También me ha encantado lo de las bragas de papel, porque mi madre en su momento también me mandó con ellas de campamento. Tendría yo 10 años o así. ¡Qué mal lo pasé! Por cierto, yo no fui de colonias a Fuenterrabía pero pasaba allí los veranos y seguro que te he visto yendo o viniendo de la playa todos en grupico. ¡Anda que no me he encontrado veces a compañeros del cole!
    Me ha encantado tu blog, me lo he leído de un tirón. Mi madre ha sido un poco como la tuya y me ha marcado mucho, como a ti. Me encantan frases como "¿No tienes nada que contarme?", muy de mi madre, o la de "deja de llorar si no quieres que te dé motivos para que llores", o algo así, muy típica de la época también.
    No hace falta decir que te seguiré con mucho interés. Y que siento mucho lo de tu padre. Por lo que cuentas era un hombre genial.

    ResponderEliminar
  43. Pues mi hija ha ido por primera vez este año despues de mucho insitir ( ella )porque la reticente era yo..era mas bien como un premio para ella y vino encantada..se lo pasó pipa!!! era ( y es para que nos vamos a engañar) mala comedora..pero mejoró ( vino comiendo cosas que en casa no queria ni probar ) y aprendio a sobrevivir , ademas de valorar lo que tiene y ganar en independencia..a mi me sorprendio muy gratamente y decidimos dejarla al menos por una vez y si acaso que se desengañara ella sola ( con la firme promesa de no ir a buscarla si llamaba llorando )..no fue asi y quiere repetir asi que solo puedo decir que la experiencia fué positiva..su hermano mayor por el contrario nunca quiso ir..y por supuesto no le obligamos..cada uno es cada uno ..
    Yo de pequeña tambien fui a unos cuantos "campamentos" y tengo sentimientos encontrados..tenia como todo sus pros y sus contras pero en general no tengo mal recuerdo..
    Me he reido mucho contigo nena como siempre..y sigo leyendo ,que todavia me falta je,je..
    No se escribir de otra manera que como anonimo..pero ya te he contestado en algun otro post..empecé ayer y no puedo dejar de leer..
    Gracias por las risas..
    Soy Chari de Asturias.

    ResponderEliminar
  44. Yo nunca fui a un campamento, aunque creo que me hubiera encantado. Mi primer verano lejos de mi family fue en Irlanda con 12 años y una familia de allí. Me lo pasé taaan bien, noviete iralndés pelirrojo y con pecas incluido. Pero ocurrió lo más temido y es que mi madre el siguiente verano dijo lo mismo que hubiera dicho la tuya: "ni Irlanda ni Irlando" ante mi total desconsuelo

    ResponderEliminar
  45. Yo he ido de campamento desde los 8 años y sin duda es lo mejor q hago en el verano Aprendo cosas tan diversas como dormir en una tienda orientarte con una brujula en medio de la noche hacer constuciones montar un vivak improvisado por que sd te echa la noche ...Pero sin duda creo q si no vas de campamento nunca viviras un raid o estar mas de quince personas en una tienda o lo q es levantarse despues de una noche de novatadas bañarte en un rio congelado jugar al futbol spash ( que es una variante del futbol pero se hsce sobre una lona con agua y jabon ) ir disfrazado de de sevillana o cualquier cosa por el campamento los tipicos juegos de deslizarse por una colina ayudado de una lona con agua y jabon los strategos nocturnos las marchas interminabes de 40 km

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...