martes, 21 de septiembre de 2010

37. No te separes del grupo, nena.

Cuándo utilizaba en el consejo:
Dentro de la lista de 534 recomendaciones ordenadas por importancia cuando me iba de excursión, de viaje o a dar una vuelta a la manzana, una de las última era: "No te separes del grupo".

En la lista estaban: "Pórtate bien como si yo te estuviera viendo, y sé educada, como yo te he enseñado. No hables mucho, que tú eres de hablar mucho, y eso cansa. No te metas en lo oscuro. Lleva siempre las bragas limpias por si acaso tienes un accidente, que los médicos vean que eres una niña aseada. Nunca sabes qué te puede pasar. Da siempre las gracias, acuérdate, nena, que eres mucho de olvidarte. No andes tarde por las calles, ni muy pronto, que a esas horas sólo hay maleantes. No te asomes por las ventanas, no aceptes nada de desconocidos, y sobre todo, nena no te separes del grupo".
Yo todavía no entiendo qué tipo de escudo protector le parecían a mi madre los grupos.
- Mamá, ¿y si el grupo se pierde?
- Pues tú te pierdes con el grupo.
- ¿Y si le roban a todo el grupo?  Pues tú los salvas porque te he cosido un bolsillo interno en la falda y te metes ahí el dinero. Los billetes nena, a ver si te vas a meter las monedas, y del peso se te cae la falda y andas con las bragas al aire. Y lleva la mochila para adelante, que así no te robarán. Que hay ladrones muy listos que ni te enteras. Que tu tía Mari cuando fue a Madrid, iba en el metro, que ya le dije yo que qué hacía ella en el metro, que para dos días que va, podían cogerse un taxi. Total, tu tío Ángel que es un poco agarrado, pues ale, en metro. Y la Mari, que mira que es cuidadosa y llevaba el bolso cruzado delante, y con cremallera y todo, un bolso que le regalamos por Navidad, muy bonito, que parece casi de piel, de esos plásticos que lo aguantan todo. Bueno pues se lo abrieron y ella tan tranquila. Que no notó nada dice. Y la Mari, que es veinte veces más cuidadosa que tú, porque sabe lo que vale un peine y el esfuerzo que cuesta ganar dinero, no como tú, que te crees que los pájaros maman, se llevó un disgusto horrible. Con hipo me llamó la pobre, y sobre todo le daba pena que llevaba en la cartera una foto de cuando éramos pequeñas en la que estábamos vestidas de flamencas, ¡más saladas! Y no tenemos copia. Que ya podía el ladrón haber devuelto la cartera, echarla a un buzón, que tu tía todavía va ilusionada cuando llega el cartero y eso que hace tres años desde lo de Madrid. ¿Me estás oyendo nena?
- Que sí mamá, que no me separe del grupo.
- Pues eso.

Consecuencias del consejo:
Ligero aborregamiento. Allá donde hay un grupo, estoy yo.
Confusión cuando le decía a mi madre años después:
- Mamá, que a todo el grupo le dejan salir hasta las 12.
- A mí lo que hagan los hijos de los demás me importa un rábano. Tú, a las 10 en casa y puntual.
- Pero mamá, ¿qué me va a pasar si voy en grupo?
- Te va a pasar que te vas a tirar castigada dos meses sin salir, que no son horas para que una niña ande por la calle. ¡Las 12! Yo hasta que no estuve casada con tu padre no salí por ahí a esas horas. A las 10 y no se hable más.
- Los tiempos cambian mamá- esta soy yo tentando a mi suerte.
- A ver, que igual no me he explicado bien. ¿Qué entiedes tú por "no se hable más"?
Y me callaba, porque yo suicida no era.

Excepciones para utilizar el consejo:
Si sois el quinto Beatle. Si acabo siendo la madre del jodido quinto Beatle, no os queda país para correr.

15 comentarios:

  1. Hola hija de una dramamamá

    qué risa con lo de las bragas limpias....a mi mi madre me lo decía exáctamente igual!!! jajjajajajja ("cámbiate de bragas todos los días que como un día te pase algo y te llevan al médico, que vean q llevas la ropa limpia!...)osea, podías estar desangrándote, q al médico lo q le iba a importar es q llevaras las bragas limpias. Un día, después de pensarlo, le dije "¿pero mamá....tú crees q si llegas al médico va a darle importancia a si llevas algo sucio?? le dará importancia a lo q te haya pasado!".....respuesta: "sí pero las bragas las llevas limpias!". Pues ale. Aprendida la lección.
    Pero sabes qué? que un día de verdad me pasó algo y me llevaron al Hospital porq me rompí un pié, y no, no llevaba las bragas sucias, llevaba un calcetín roto :S ....recuerdo la mirada de mi madre cd vió aquel pequeño agujerito....

    Genial tu forma de escribir, de verdad. Me encantas!!

    Bea.

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  2. "¿Tú qué te crees? ¿Que los pájaros maman?" Ay, qué risa, encontrarme aquí esta frase que me dice tanto mi padre... Que se sigue creyendo el hombre que con 39 años todavía no me he enterao de qué va el baile...

    Lo de las bragas es universal. Me caí una vez y me hice un esguince: terminamos en urgencias. Toda mi preocupación era cómo llevaba las bragas... no recuerdo si limpias o no.

    Ahora el consejo va de vuelta. Mi padre sufre esa obsesión que tiene mi hermana de que se bañe cada vez que va al médico...

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  3. Dos consejos de mi madre: Hay que salir a la calle con la ropa interior limpia, si se va al médico, mejor de estreno. Y antes de salir de casa, hay que dejar la cama hecha, no importa que te levantes a las cuatro de la mañana para tomar un avión y no tengas tiempo ni de tomarte un café. Es que si te pasa algo y tienen que ir a tu casa se van a encontrar con que tienes la habitación revuelta.
    Por supuesto, los consejos pasaron a mi hija, pero ella a diferencia de mi, le entraron por un oído y le salieron por el otro. Como tiene que ser :-)

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  4. En cuanto aprendí a andar, lo primero que hice fue perderme, y estuve dos horas paseando a mi bola por un centro comercial de La Manga. En seguida le cogí el gusto a eso de perderse. La ventaja es que mi madre lo tenía asumido y no me daba el coñazo. El problema es que se lo daba a las profesoras antes de las excursiones:
    - Vigíleme el niño, que siempre se me pierde (las frases con niño son reflexivas)
    - Jamás he perdido un niño, señora.
    Y entonces llegaba yo, y le jodía la estadística a la maestra. A mi madre el disgusto de que su hijo se perdiera con tanta facilidad se lo compensaba el placer de tener razón:
    - Se lo dije...

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  5. jajjajja, me ha hecho gracia el comentario de Victorzurdo... "le compensaba el placer de tener razón"...jajjaja.

    Y lo que ha dicho Lola: lo de la cama o dejar la casa recogida....es verdad! qué obsesión con dejar las cosas muy bien hechas si te vas de casa por si entra alguien después y lo ve...tantas veces me lo dijo mi madre que ahora yo soy víctima de ese consejo: cada vez q me voy de viaje poco más q hago la limpieza general, y así me va, q tardo horas en salir de casa, incluso ha habido veces que he hecho doblete: termino de limpiarlo y ordenarlo todo, hago la maleta y me voy, ya sin dormir ni nada. Qué tontería! si en mi ausencia nadie va a disfrutar de tanto orden y limpieza!...eso sí, la satisfacción de volver a casa y verlo todo tan recogidito y limpio, no tiene precio.

    Bea.

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  6. Lo de las bragas, la cama hecha... pero... depilarnos NO ¡eso si que daba vergüenza!.
    Pensándolo bien, ahora con mi hija de 12 años,en plena etapa gilipollista por la que tod@s hemos pasado, algunas veces (solo algunas) le digo las mismas cosas ¡que mala suerte soy la madre que le ha tocado!. ¿Quién sabe? En unos años igual está ella comentando aquí sus historias. ¿Te imaginas? ¡que esto pasara de generación en generación! Estaría bien saber como nos ven nuestr@s hij@s porque a las abuelas (nuestras mamás-drama) las ven estupendas y maravillosas, por lo menos la mía, que la sigue llamando abuelita y se pirran la una con la otra (ahora nos toca a nosostras ser la mamá-drama) ¡qué fuerte!. Pilar

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  7. Ya veo, la misma jodida escuela para todas. Mi madre dice que hay que tener siempre alguna muda (porque ella habla de mudas) sin estrenar por si hay que ir al médico, junto con un camísón y unas zapatillas. "Nena, no quiera nadie que pase nada malo, pero por si acaso pasa: no está de más ir bien vestida en el hospital. Enferma sí, pero digna, nena, no se te olvide".

    Victor:
    Niño perdido, anda que no le haría ilusión a tu madre tener razón. Más que encontrarte! ; )

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  8. "Pues tú los salvas porque te he cosido un bolsillo interno en la falda y te metes ahí el dinero. Los billetes nena, a ver si te vas a meter las monedas, y del peso se te cae la falda y andas con las bragas al aire".... mujer, si siempre tenías que llevar las bragas limpias, tampoco pasaba nada....

    ¡¡¡Qué obsesión de las madres por la ropa interior limpia!!!!! ¡¡¡Qué manía!!!!

    Una de las obsesiones de mi madre, no sé si compartida era dejarme super chafada cada vez que me compraba algo de ropa. Yo me la compro, e inmediatamente la estreno... pues siempre me saltaba con la frasecita de "qué pasa, que a veces hay muertes repentinas..." Y claro, ya no lo estrenabas con la misma alegria

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  9. Walewska:
    tu madre hilaba fino ¿eh? Yo tampoco puedo evitar estrenas la ropa en cuanto me la compro, incluso sin esperar al día siguiente.
    saludos

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  10. Mamá estamos locos o qué?...que no me compro ropa para que la estrene una percha en el armario!!!
    PD: la frase de mi madre (bueno, palabra más que frase) cada vez que salía de casa para "algo diferente" era... ¡CUIDADO EH?! (osea = ojito con lo que haces porque me voy a enterar de todo...y más te vale que no me entere de nada)

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  11. ay sí, lo de que te compraran una prenda de ropa (y digo una porq antes cd se compraba era una, no a pares como ahora) tenias q tenerla ahí, en el armario, para ponerte la "muda" pues el domingo, o el día de la fiesta....después a quitarla y al armario. Aunque bueno, la emoción que vivías contando los días para poder estrenar era inigualable!...

    Bea.

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  12. Ja, ja, me ha encantado lo de "ligero aborregamiento" Yo, con dieciséis años, apelaba al grupo para que me dejara un poco más, no lo conseguí hasta los dieciocho. Con tal que llegara a la hora que ella me decía (y no media hora después que venía acompañada), venía sola, a oscuras y sudando de las carreras que me pegaba para llegar puntual.

    Besos.

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  13. Jajaja....las bragas limpias y una muda por estrenar. Desde que aprendi a entender las palabras que lo vengo escuchando, como un mantra, de mi madre y mi abuela, por si lo del medico, claro, como a todas. ¡Si yo os contara (trabajo en urgencias de un hospital) cómo vienen muchas bragas y calzoncillos!.
    A mi hija tambien le digo lo del grupo, por tener esa tranquilidad de que corra riesgos estando sola,pero eso si, prefiero que llegue mas tarde y vuelva a casa acompañada, siempre y cuando me avise, que todavia recuerdo la noche angustiosa que pasé imaginandomela descuartizada y la nena estaba tan tranquilitia durmiendo en casa de una amiga...ay! mami, perdona, estabamos de risas y no me acordé de llamarte. ¡De risas!, ganas me dieron de estamparle el telefono en toa la boca....

    Pilar casi anonima

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  14. Será por oir ese consejo cada vez que iba de excursión por lo que ahora huyo de los viajes en grupo como de la peste.
    Lo de la ropa interior limpia lo he interiorizado, no lo puedo evitar, y lo peor es que trato de llevarla del mismo color que la ropa "exterior".
    Y sí, embarazada de 7 meses, me fui como un reloj a comprarme dos camisones nuevos " muy aparentes" para cuando tocara ir al hospital.
    Lo que nos han marcado estas madres nuestras...

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  15. Lo de las excursiones! Primero no me dejaba ir, y después, cuando ya me dejó, iba tan muerta de miedo, porque mi madre tenía poderes, de verdad, todas las tonterías que me decía se terminaban cumpliendo... que no me atrevía casi ni a respirar!
    Si tu madre cada vez que te ve echar a correr te dice "te vas a caeeer" y tú la miras sin parar de correr, y como tu madre no está precisamente donde tenías que poner los pies, te caes!
    Si estás jugando en la cocina "yo quiero ayudar mamá, yo friego, yo soy mayor!", subida a la banqueta, y te dice tu madre: "se te va a caer ese plato", y teniendo en cuenta que:
    a) lo divertido de fregar era hacer muchísima espuma con el mistol!
    b) estabas de nuevo mirando para tu madre, que te estaba hablando, mientras sujetabas un plato lleno de jabón
    c) además, intentabas buscar una respuesta digna, porque como contestases te la jugabas....
    Consecuencia directa de todo esto: ¡si! Lo habéis adivinado! PLATO AL SUELO!
    Después venía todo el repertorio: bronca, zapatillazo, ahora lo recoges, mira que te lo he dicho, bronca de nuevo, qué haríais sin mí ( esto ya te lo digo ahora, mamá, sin ti sobrevivo, no está todo tan limpio, pero yo me siento muy liiiibre!), de nuevo bronca, el plato ya está recogido pero mientras tanto me ha repetido mil veces que coja la escoba a ver si me voy a cortar -mamá, por favor! si para fregar los platos estaba subida a una banqueta! la escoba me puede si me quiere pegar, es más grande que yo!- después de todo eso, mamá le cuenta la aventura a papá, y yo colorada y llorando de vergüenza, y aquí empieza mamá con lo de que "sigue llorando, sigue, que te voy a dar yo razones para llorar" - si razones ya las tengo, gracias!- y al final te daba razones suplementarias para llorar, además de la bronca y la vergüenza.
    Después de haber vivido todo eso a diario... ¿quién era la valiente que se iba a una excursión sin miedo?
    Porque mi mamá era de las de "tú no pierdas de vista a la profesora"
    Y es muy difícil no perder de vista a la profesora y que ella no te vea a ti, que es tu gran objetivo durante una excursión.
    "no te separes del grupo" ..... Coño mamá! que voy a una excursión! Que si voy es para estar con todas las niñas de clase! Porque para ver catedrales te juro que no voy! Para ver catedrales y museos, y de todo me llevan, pero yo, lo que soy yo, voy para ir con mis compañeras de clase fuera del cole!
    Y si, llevo las bragas limpias, me las has puesto encima de todo en el montón de la ropa de hoy por la mañana!
    Además los calcetines no tienen tomate, también me los has puesto encima de todo en la ropa para ponerme hoy!

    ¡¡Y NO ME CONTESTES!!

    Que la última vez que me quedé callada mientras me hablabas.... me comí tu zapatilla!!!!!
    que me lo expliquen! Creo que ninguna de nuestras madres gastó un solo par de zapatillas en sus pies! la mía lo gastaba en mi culo!

    Eso si, a veces me sale una frase que me empuja a decir ¡mamá, sal de mi cabeza!, si hay que ser realmente sincera, esa frase sale demasiadas veces en el día, u otra frase, da igual! y si Martita se tira por la ventana, y los bomberos que están abajo sujetando la manta están buenos, si, yo voy detrás! si no están buenos pero arde demasiado también... pero no es por estar en el grupo, es para no apartarme de la profesora!

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